4 maneras de cuidar a una persona al final de su vida

Evitar ruidos estridentes y otros consejos del especialista en cuidados paliativos Juan Carlos Trallero para acompañar con amor en el proceso de morir

¿Cómo cuidar a una persona que se encuentra al final de su vida de la manera más adecuada? El especialista en cuidados paliativos Juan Carlos Trallero ofrece en su web 4 consejos para acompañar el proceso de morir:

1 Presta atención a las visitas y acompañantes

Generalmente, los últimos días de vida requieren intimidad. Por eso, Trallero aconseja regular el flujo de visitas y mantener una atmósfera de calma y sosiego, de máximo respeto.

Junto a la persona que se encuentra en la fase final “hay que actuar siempre como si estuviera presente y nos pudiera escuchar (aunque ya esté inconsciente)”, indica el médico.

2 Mima su cuerpo

“Si hay que cambiarlo de postura, hazlo con movimientos cuidadosos -aconseja-. Si tiene temperatura (fiebre), aplícale paños fríos con suavidad”. 

“Si tiene la boca seca o lo pide, puedes hidratarlo o limpiar la boca con una gasa o torunda húmeda”, continúa. 

Y sugiere: “Si está despierto y le agrada, masajea con cuidado sus piernas y brazos con alguna loción hidratante”.

3 Cuida el ambiente en la habitación

Algunas personas pasan sus últimas horas en un hospital, otras en casa, o en una residencia. 

Allí donde se encuentren, Trallero anima a evitar los ruidos o sonidos estridentes, pidiendo atención a los teléfonos y televisores.

“Procura que se hable en voz baja a su alrededor -pide-. Modera la intensidad de la luz,  controla la temperatura y la ventilación, cuida de su comodidad en la cama”.

4 Pon como objetivo principal su confort y bienestar

En especial en los últimos momentos de vida, “todo aquello que no sirva directamente para mejorar su confort y que pueda generar alguna molestia deja de ser necesario y puede ser eliminado”, explica Trallero. 

E invita a hacer lo posible para “que la persona esté tranquila y lo más confortable posible”.

Acompañamiento amoroso

Presidente y fundador de la Fundación Paliaclinic, Trallero se dedica a ofrecer y promover un acompañamiento amoroso de las personas en su último viaje.

Cada año en todo el mundo son unos 40 millones las personas que necesitan cuidados paliativos, según la Organización Mundial de la Salud.

En el acompañamiento a un enfermo terminal, el experto destaca la importancia de tomar conciencia de la situación de la persona y de su previsible evolución, para poderse preparar.

Al llegar a los últimos momentos, Trallero aconseja acompañar a la persona (no dejarla sola), ofrecerle gestos suaves, hablarle desde el corazón y despedirse de ella.

“Dile lo que sientes desde tu pensamiento, desde tu interior, y agradece lo que te ha dado en vida”, invita.

“Interiormente dale permiso para marcharse -añade-; si ha llegado su momento, no es hora de retener, sino de soltar, para facilitar su tránsito, como acto de generosidad y de amor”.

Por Patricia Navas-Aleteia
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