La importancia de la alimentación equilibrada durante el crecimiento infantil

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Una buena alimentación en los primeros años es clave para el crecimiento y aprendizaje de los niños. En Ecuador, el 17,5% de los menores de cinco años tiene desnutrición crónica, según la Encuesta Nacional 2024.

Este dato muestra la importancia de actuar desde el hogar, la comunidad y las políticas públicas. Pequeñas acciones diarias, como elegir mejor los alimentos y mantener cuidados básicos, pueden mejorar la salud infantil.

Entre el primer año y los cinco años, los niños atraviesan una etapa crucial para su crecimiento, desarrollo cerebral y fortalecimiento del sistema inmune. En este periodo, una alimentación equilibrada y variada, con frutas, vegetales, cereales integrales, proteínas, grasas buenas y lácteos es clave para un desarrollo integral.

En este contexto, Francisco Coronel, especialista en nutrición, resalta, «Una correcta alimentación durante la primera infancia es crucial para el crecimiento y desarrollo de los niños. Proporciona los nutrientes necesarios para el desarrollo físico y cognitivo, fortalece el sistema inmunológico y promueve hábitos saludables que pueden perdurar a lo largo de la vida”.

Durante esta etapa de crecimiento acelerado, una alimentación completa debe ser variada, nutritiva y adaptada a las necesidades del niño. Para facilitar su implementación diaria, el especialista sugiere una guía práctica para armar un plato equilibrado para niños:

  • Mitad del plato: incluye frutas y vegetales de distintos colores, ya que son ricos en vitaminas y minerales que favorecen una buena digestión y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.
  • Una cuarta parte del plato: agrega cereales integrales o tubérculos como arroz integral, papa o yuca. Estos alimentos son una excelente fuente de energía, esencial para que los niños puedan aprender y jugar.
  • Una cuarta parte del plato: incorpora proteínas como pescado, pollo o huevos, fundamentales para el desarrollo y fortalecimiento de los músculos.
  • Recuerda incluir agua como bebida principal: una buena hidratación es clave para que disfruten al máximo cada momento del día.

Además de ofrecer a tu hijo una alimentación variada y equilibrada, si deseas puedes incorporar suplementos nutricionales en la alimentación,  productos que contengan nutrientes esenciales, vitaminas y minerales como: hierro, zinc, calcio, vitamina A, C, D; que no solo apoyen el desarrollo físico y cognitivo de los niños, sino que también contribuyan a fortalecer su sistema inmunológico y sentar las bases para una vida saludable desde los primeros años.

El especialista enfatiza que: “los suplementos alimenticios no reemplazan la comida, sino que la complementan. Su función es reforzar la dieta diaria cuando no se logra cubrir del todo los requerimientos nutricionales propios de esta etapa. En ese sentido, son aliados estratégicos para asegurar un desarrollo óptimo, siempre en conjunto con una alimentación variada, hábitos saludables y seguimiento pediátrico constante”, concluye.

Foto www.freepik.es

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