La empresa que cuida a la familia garantiza su sostenibilidad

Compartir:

Durante años, hablar de conciliación trabajo-familia en el mundo empresarial ecuatoriano ha parecido un tema “blando”, voluntarista o, incluso, decorativo, relegado a las acciones de responsabilidad social como si se tratara de algo opcional.

Pero hoy, sabemos que cuidar a las personas, también, es una estrategia empresarial. Y cuidar a las personas implica, inevitablemente, cuidar de sus familias porque quienes integran nuestras organizaciones no solo son colaboradores. Son madres, padres, hijas, hijos, abuelos, hermanas, cuidadores, amigos… Son personas con múltiples roles que, si no pueden atender de forma equilibrada, se fracturan. Y cuando las personas se fracturan, también, se fractura la cultura, el clima laboral, el compromiso y los resultados. Lo dice la Ciencia y mi experiencia.

La evidencia científica y los modelos de gestión más avanzados lo confirman: a mayor bienestar, mayor productividad. Y el bienestar no puede reducirse a programas aislados ni a actividades puntuales. El bienestar real implica poder conciliar los distintos ámbitos de nuestra vida, tener tiempo de calidad para cuidar, ser cuidado y estar presente en la vida familiar sin sacrificar la carrera profesional ni la salud física y emocional.

El Modelo de Organización Saludable: productividad y bienestar

El Modelo de Organización Saludable (OS) es una propuesta de gestión organizacional, que redefine el modo en que entendemos el éxito empresarial. Se basa en una idea tan simple como poderosa: una empresa solo puede sostener resultados a largo plazo si cuida a las personas que los hacen posibles. Y ese cuidado debe ser estructural, no simbólico. Debe integrarse a la cultura, al liderazgo y a las decisiones del día a día.

Los dos pilares sobre los que se asienta este modelo son la productividad y el bienestar. No como fuerzas opuestas, sino como dimensiones complementarias y necesarias. Está comprobado que cuando las personas pueden equilibrar sus distintos roles profesionales, familiares, personales, su motivación, creatividad y rendimiento aumentan significativamente. Por eso, la conciliación no es un beneficio “extra”. Es una condición estructural del bienestar. Y el bienestar es un motor real de productividad.

En el 2008, la Comunidad Económica Europea lo adoptó como la estrategia para enfrentar la crisis financiera global. Lejos de verlo como una utopía social, lo integró como una apuesta seria por la competitividad y sostenibilidad organizacional. Desde entonces, empresas de distintos sectores han aplicado este modelo con resultados reales: mayor fidelización, mejor clima laboral, reducción de costes asociados al ausentismo y al estrés e incremento de la productividad real.

Hoy, la OS no es una tendencia pasajera, es un estándar hacia el que avanzan las empresas que quieren liderar con visión y responsabilidad. Y su mensaje es contundente: no hay que elegir entre cuidar a las personas o lograr resultados. El cuidado estratégico de las personas es la vía más inteligente para lograrlos.

Liderar con coherencia: del discurso a la acción

En América Latina, la implementación de este enfoque enfrenta un obstáculo clave: el estilo de liderazgo predominante. Aún persisten estructuras jerárquicas muy rígidas y estilos de liderazgo autocráticos, donde el control y la desconfianza priman sobre la autonomía y la corresponsabilidad. En este contexto, hablar de conciliación, flexibilidad o bienestar suele parecer un “riesgo” o una pérdida de control, más que una apuesta estratégica.

Y aquí se encuentra uno de los grandes nudos del cambio: el liderazgo.

Un estudio reciente de la EAE Business School revela que, aunque muchos líderes desean ejercer un liderazgo más humano, colaborativo y cercano, el 58% reconoce no contar con las herramientas necesarias para hacerlo. Es decir, la intención existe, pero no basta. Hace falta formación, acompañamiento y una transformación profunda en la forma de ejercer el poder dentro de las organizaciones.

Por eso, avanzar hacia nuevos enfoques, requiere no solo de nuevas políticas, sino de nuevos estilos de liderazgo. Liderazgos capaces de entender que cuidar a las personas en todas sus dimensiones, no debilita los resultados, los fortalece. Liderazgos que dejen atrás el viejo paradigma del control y se atrevan a construir culturas de confianza, corresponsabilidad y bienestar compartido.

Conciliación en Ecuador: ¿valor institucional o promesa vacía?

Aunque existen organizaciones que han tomado conciencia de esta necesidad y han comenzado a implementar estrategias reales de conciliación, todavía son la excepción.

En muchos casos, la familia figura como un valor institucional, aparece en la página web o en las paredes de sus edificios, pero no se refleja en la práctica diaria, en la forma en que se lidera o se mide el desempeño. Ese valor se queda en la estratosfera. No se baja a la tierra.

¿Hasta cuándo esto será sostenible?

Porque mientras evitamos el debate real y sin represalias, las consecuencias ya están aquí. La baja tasa de natalidad, la renuncia creciente a formar una familia, el agotamiento físico y emocional de quienes intentan sostenerlo todo sin apoyo real y sin miedo, no son fenómenos aislados. Son síntomas de un sistema que no ha sabido adaptarse a las necesidades reales de las personas.

Y esto no es solo un tema que recae en lo empresarial, sino en social.

Las nuevas generaciones lo tienen claro. Millennials y centennials no están dispuestos a sacrificar su vida personal para tener una carrera profesional. No porque no valoren el trabajo, de hecho, son altamente comprometidos, sino porque quieren construir trayectorias profesionales con sentido, propósito y equilibrio (Deloitte, 2023).

Lo que antes podía parecer un “beneficio adicional”, hoy es una demanda generacional ineludible, y, en un máximo de cinco años, las empresas que no hayan incorporado esta mirada estructural de conciliación no solo tendrán dificultades para atraer y fidelizar talento, sino, también, perderán competitividad, reputación y capacidad de adaptación.

Irene Ancín, Ph.D

Consultora Estratégica / Mentora de líderes

Foto www.freepik.es

 

 

Compartir:

arte-ipac-navidad