Dios, la familia, su equipo y la comunidad, claves del éxito de Fernando Mendoza.

Compartir:

Fernando Mendoza, ganador del Heisman, lideró a los  Indiana Hoosiers a su primer campeonato nacional tras vencer a Miami y cerrar una temporada perfecta, marcada por una decisión clave en cuarta oportunidad.

El triunfo quedó marcado por una legendaria carrera de touchdown del quarterback y ganador del Trofeo Heisman, Fernando Mendoza, quien decidió el partido en el último cuarto con una jugada tan arriesgada como memorable.

Mendoza, que ya había hecho historia en diciembre al ser tanto el primero de su equipo como la primera persona de ascendencia cubana en ganar el premio Heisman al mejor jugador universitario, metió directamente una de las anotaciones de su equipo al correr solo casi 20 yardas en el último cuarto.

Fernando Mendoza inicio su discurso de agradecimiento reconociendo la oportunidad que Dios le brindó de alcanzar sus sueños. Adicionalmente resaltó el valor y apoyo de su familia, equipo y comunidad para lograr este reconocimiento.

«Mamá, este es tu trofeo, siempre has sido mi mayor fan, eres mi luz, eres mi razón, mi mayor apoyo, tu sacrificio es valentía», señaló. «Me enseñaste que la fortaleza no tiene por qué ser ruidosa, puede ser silenciosa y fuerte, es elegir la esperanza, creer en ti cuando el mundo no te da muchas razones para hacerlo, juntos estamos escribiendo lo que la gente cree que es posible».

«Papá, gracias por hacerme tocar la tierra, por hacerme responsable cuando las cosas eran difíciles, me recordó que el talento no significa nada sin disciplina y constancia. Estoy aprendiendo a convertirme en un hombre y tú eres el ejemplo del compromiso, nos apoyaste cuando más lo necesitábamos».

Posteriormente, Mendoza dio un breve mensaje en español para sus abuelos.

«Por el amor y sacrificio de mis padres y abuelos, los quiero mucho, de todo mi corazón», dijo.

Luego de recibir el trofeo llevó el Trofeo Heisman a los sacerdotes en el St. Paul Center en su campus universitario explicado qué “Soy católico. Soy un hombre católico. Voy a misa todos los domingos y es mi manera de agradecer lo que Dios me ha dado”.

El título lo coronó una campaña perfecta de 16-0, algo que no ocurría en el máximo nivel del futbol americano colegial desde 1894, cuando Yale logró una marca similar, en una era en la que el deporte apenas comenzaba a tomar forma.

«Lo que sea que este equipo necesitara que hiciera, lo iba a hacer», dijo Mendoza en una entrevista sobre la cancha con ESPN justo después del último silbato.

Redacción fuente Espn, Boston globe, The Indiana Daily Student
 Foto Jimmy Rush / The Indiana Daily Student

 

 

 

Compartir:

arte-ipac-navidad