Muchos creen que la terapia de pareja es solo para matrimonios en crisis, pero en el noviazgo también puede ser una herramienta valiosa. Una terapeuta explica los beneficios
Muchos creen que la terapia de pareja es solo para matrimonios en crisis, pero en el noviazgo también puede ser una herramienta valiosa. A medida que la relación va madurando, comienzan a haber temas importantes a tratar, así como inconvenientes o desacuerdos.
Ante estos retos, muchos se preguntan si se puede acudir a terapia como novios; y a su vez, existe la creencia de que ir a terapia es símbolo de ruptura, toxicidad o de que la relación está condenada al fracaso. La especialista en psicoterapia Carmen Hernández, explicó que «es recomendable recibir terapia, incluso en el noviazgo, ya que ayuda a tener una mejor comunicación para establecer acuerdos, límites y aspectos negociables y no negociables».
Cuando ambos toman la decisión de acudir a terapia de pareja es un acto de responsabilidad emocional para ambos, puesto que saben que beneficiará a la relación. No siempre se busca reparar; a veces se busca comprender, prevenir y crecer, es ahí cuando el acompañamiento psicológico cumple su tarea de guiar a la pareja.
¿Cómo puede ayudarnos el acompañamiento psicológico?
Si bien, el noviazgo es la etapa ideal para conocerse, discernir, conocer los gustos de cada uno e incluso lo que no les gusta, también es el tiempo en el que conocen sus metas, expectativas y heridas. Este conocimiento -de uno mismo y del otro- lleva a la pareja a plantearse preguntas importantes.
En este caso, la terapia puede ayudar a responder a preguntas como:
¿Sabemos comunicarnos?
¿Resolvemos conflictos con respeto?
¿Tenemos proyectos de vida compatibles?
¿Hay dependencia emocional?
¿Se repiten patrones dañinos?
Además, la terapeuta compartió que «la terapia consiste en evitar conflictos posteriores ya que se ven las posibles situaciones desde antes y no ya que el conflicto explotó. También sirve para adquirir herramientas para la resolución a futuros problemas».
Lo primordial es hablarlo desde el cuidado y no desde la acusación. De esta manera, podrás externarlo a modo de invitación. En esta etapa de la relación, la terapia puede ayudar a entender desde dónde se vinculan; por ello, es importante hacerle entender al otro que la terapia no es resultado un «problema enorme», ni es para salvar la relación, sino una herramienta para cuidar la valiosa relación que tienen. Eso se habla desde la madurez y por un bien mayor.
Encontrar el camino adecuado para ambos
El acompañamiento psicológico en pareja no es para forzar a ninguno de los miembros de la pareja a continuar o no con la relación; más bien, es una invitación a conocer de manera adecuada lo que ambos buscan y así discernir el camino que Dios tiene para ambos.
Ir a terapia durante el noviazgo no significa que la relación está rota, expresa la experta. A veces significa que ambos valoran tanto el vínculo que prefieren construir con conciencia y no solo con ilusión.









