Hay amores que no solo traspasan fronteras, sino que perduran incluso después de la muerte y que a pesar de la separación física seguimos manteniendo y venerando en nuestros corazones
Benedicto XVI, en una audiencia de 2011 sobre la Conmemoración de los Fieles Difuntos, decía que el amor requiere y pide eternidad, y que no se puede aceptar que la muerte lo destruya en un momento.
Como cada 2 de noviembre, recordamos a todos los fieles difuntos. Aquellos seres queridos que han partido a la vida eterna y que aunque ya no están con nosotros, honramos visitando el sitio donde reposan sus restos y haciendo ofrendas del día de muertos.
¿Qué pasa con el amor cuando ya no está la persona?
Benedicto XVI sostuvo que el amor entre los difuntos y los vivos sigue intacto y que la separación es solo temporal. Además, explicó que ese día nos ofrece la oportunidad de avivar nuestra fe en la vida eterna. Explicó que la celebración de los fieles difuntos se cifra en cuatro puntos esenciales:
- Un recuerdo cariñoso
- Una ayuda recíproca
- Una lección amorosa
- Una esperanza firme
La esperanza cristiana de un amor que no termina
La Iglesia enseña que el vínculo sacramental del matrimonio termina con la muerte de uno de los cónyuges (y por eso el viudo o la viuda puede volver a casarse).Sin embargo, el amor permanece, así como la caridad, dentro de la comunión de los santos (Cat, n. 954-959).
Por eso la Iglesia recomienda ciertos gestos que podemos hacer por nuestros difuntos, especialmente en esta temporada.
1 Orar por ellos también es una forma de amar
Mons. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, ha declarado que el mes de noviembre sirve para recordar y ayudar a los difuntos. Por ende, no dudes en elevar una oración por quien compartió contigo el sacramento del matrimonio.
2 Ofrece la misa por esa persona amada
Este próximo 2 de noviembre puedes acudir al templo que visitabas con tu pareja, o incluso donde sus restos reposan, y así ofrecer la Santa Misa por esa persona. Diversas parroquias ofrecen orar por los difuntos de la comunidad.
3 Haz una ofrenda
Puedes colocar un pequeño altar de muertos, siguiendo la tradición mexicana. De esta manera los recordaremos, pero sin caer en otro tipo de supersticiones. Si lo prefieres, puedes ir al cementerio o templo y dejar flores o algún pequeño recuerdo en su cripta.
4 Honra su memoria con anécdotas y recuerdos
Puedes compartir a tus hijos o nietos alguna historia que te recuerde a tu cónyuge, especialmente si hay miembros de la familia que no lo conocieron.
Finalmente, la Sagrada Escritura es muy precisa al recordarnos en Romanos 8,38-39 que «nada nos separa del amor de Dios en Cristo». Manteniendo ese mensaje de esperanza en nuestros corazones es como lograremos seguir honrando con fe y amor a nuestros fieles difuntos.








