Acompañar a un paciente oncológico sin olvidarse de uno mismo

El diagnóstico de cáncer no impacta únicamente al paciente; también puede generar cambios emocionales importantes en familiares y cuidadores. Miedo, ansiedad, tristeza, incertidumbre, culpa y agotamiento, son emociones frecuentes durante este proceso que no debe tomarse a la ligera.

Desde la perspectiva psicológica, acompañar significa estar presente, escuchar y respetar las emociones del paciente, sin pensar que se debe tener siempre la respuesta o mostrarse fuerte permanentemente. En ocasiones, simplemente escuchar y decir “estoy aquí contigo” puede convertirse en un importante apoyo emocional.

Sin embargo, los cuidadores también necesitan cuidarse: descansar, mantener actividades personales, alimentarse adecuadamente, compartir con amigos o familiares y disponer de momentos propios, que permitan llevar una vida regular, sin que esto signifique abandonar al paciente.

Daniel Domínguez, psicólogo clínico de Solca Guayaquil, expresa que el autocuidado es una herramienta necesaria para continuar acompañando de manera saludable. “Enfocarse solo en el paciente a veces puede desencadenar en descuidar cosas básicas del buen vivir, que necesita todo individuo para mantener una estabilidad emocional”.

El profesional señala que es importante y necesario pedir ayuda y no asumir todas las responsabilidades. Es recomendable distribuir tareas entre familiares y personas cercanas para disminuir la sobrecarga física y emocional. “Aceptar apoyo no es una señal de debilidad, sino una manera de hacer que el proceso de cuidado sea sostenible”.

Cuando aparecen la tristeza persistente, la irritabilidad, el aislamiento, las dificultades para dormir, el cansancio constante o la sensación de no poder continuar, es recomendable buscar acompañamiento profesional. El servicio de Psicología de Solca brinda total apoyo no solo a los pacientes, sino además a sus familias si así lo requieren.

El acompañamiento del equipo de Psicología abarca de forma integral, justamente con el fin de que ellos puedan ser cuidados también en este proceso. Por ello, les brinda herramientas para manejar las emociones y afrontar los cambios en la vida de los miembros de todo el entorno familiar.

Es importante precisar que cuidar al otro no significa olvidarse de uno mismo. El paciente necesita apoyo, pero quien acompaña también necesita ser escuchado, descansar y sentirse sostenido.

Fuente SOLCA