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Porqué aunque el caso Beatriz y otros vs. El Salvador fue en contra del Salvador, ha sido una de las victorias más importantes en la defensa de la vida en esta década. Te lo cuento en este artículo. 

La Corte Interamericana de Derechos Humanos representa la máxima autoridad judicial en materia de derechos humanos para América Latina. Sus decisiones marcan el rumbo de la protección de derechos en la región. El Caso Beatriz, resuelto ante esta Corte, buscaba la imposición de la despenalización del aborto a nivel interamericano y posiblemente su declaración como un derecho humano.

Sin embargo, por la mediatización del caso, y un escándalo sobre el financiamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte ha decido no pronunciarse sobre el aborto en esta decisión. Estableciendo un precedente crucial: que cada país mantenga su soberanía para regular este tema según sus propios procesos democráticos y valores culturales, mientras simultáneamente reforzó la obligación de proteger la vida y salud de las mujeres en situaciones médicas críticas.

¿Quién fue Beatriz?

Beatriz fue una mujer salvadoreña que enfrentó grandes desafíos en su vida debido a una enfermedad autoinmune llamada Lupus. Su primer embarazo culminó en un parto difícil y prematuro, pero exitoso, pues su hijo vive hasta el día de hoy. Tiempo después, Beatriz quedó embarazada por segunda vez de su hija Leilani. Este embarazo tuvo fuertes complicaciones debido a su condición de salud y al diagnóstico de anencefalia de Leilani, una condición incompatible con la vida.

Durante las audiencias del caso se logró demostrar que, aunque los médicos le habían indicado Beatriz durante el embarazo que podría raelizarse un aborto clandestino como alternativa para salvar su vida, ella se negó a practicarlo, tanto por sus creencias personales como por la prohibición absoluta del aborto en El Salvador. Beatriz continuó con la gestación durante casi tres meses más, hasta que finalmente dio a luz a Leilani, quien sobrevivió solo unas horas.

Años después, el 8 de octubre de 2017, Beatriz falleció en un accidente de tránsito. La Corte determinó que no se pudo probar que su fallecimiento haya tenido relación con sus embarazos previos.

El caso ante la Corte IDH

El caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos después del fallecimiento de Beatriz por medio de organizaciones feministas que querían usar su nombre para despenalizar el aborto a nivel regional o incluso declarar el derecho al aborto. Las organizaciones que presentaron el caso argumentaban que la prohibición absoluta del aborto en El Salvador había contribuido al deterioro de la salud de Beatriz y, de manera indirecta, a su muerte posterior. Sin embargo, la Corte no encontró evidencia suficiente para establecer esta conexión causal.

La decisión de la Corte IDH de no declarar explícitamente un derecho al aborto responde a varias consideraciones importantes. En primer lugar, el tribunal reconoció que el caso de Beatriz planteaba preguntas complejas sobre la protección de la vida y la salud en situaciones médicas críticas, pero no necesariamente requería pronunciarse sobre la existencia de un derecho al aborto en general.

La Corte se enfocó en examinar si El Salvador había protegido adecuadamente los derechos fundamentales de Beatriz a la vida, la salud y la integridad personal. Este enfoque permitió al tribunal abordar las violaciones específicas de derechos humanos sin entrar en el debate más amplio sobre el aborto, dejando a cada Estado la libertad para legislar conforme a sus procesos democráticos, respetando así la Convención Americana de Derechos Humanos.

Un poco de contexto

Durante el proceso, surgieron controversias sobre el financiamiento de organizaciones externas tanto a la Comisión Interamericana como a grupos feministas que presentaron argumentos ante la Corte. Estas organizaciones buscaban que se declarara que la prohibición absoluta del aborto en El Salvador violaba los derechos humanos.

Este escándalo se sumó al cuestionamiento que lleva ya varios años el Sistema Interamericano sobre su parcialidad ideológica en favor de los denominados derechos sexuales y reproductivos (aborto, anticoncepción) y políticas de género.

Las Implicaciones de la Decisión

La decisión de la Corte de no declarar un derecho al aborto tiene importantes implicaciones. Al centrarse en la protección de derechos fundamentales ya reconocidos, como la vida y la salud, la Corte estableció estándares que los Estados deben cumplir sin imponer una solución única sobre el aborto. Este enfoque reconoce la diversidad de perspectivas y marcos legales en la región, mientras establece obligaciones claras para proteger la vida y la salud de las mujeres en situaciones médicas críticas.

El caso de Beatriz nos deja importantes lecciones sobre cómo los tribunales internacionales abordan temas sensibles y complejos. La Corte IDH demostró que escucha la posición de las organizaciones sociales y las personas individuales cuando los casos se mediatizan, y que es posible proteger derechos fundamentales y establecer estándares claros sin necesidad de crear nuevos derechos que podrían generar resistencia o controversia en los países de la región.

En conclusión, la decisión de la Corte IDH en el caso Beatriz es una victoria para la defensa de la vida. Nos muestra claramente que es posible todavía defender nuestros valores por medio de una defensa técnica sólida y el cuestionamiento fundamentado de la imparcialidad de los jueces. Así como las organizaciones feministas se coordinaron y organizaron para proponer el caso, las personas y organizaciones que defendemos la vida fuimos escuchados. Ahora, con esta victoria en mano, podemos volver a la realidad nacional de cada país y seguir defendiendo el derecho a la vida.

Pablo A. Proaño

paproano@dignidadyderecho.org

Dignidad y derecho

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