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¿Sabías que dos de cada diez personas sufren dolores de cabeza? Conoce los riesgos de no tratar adecuadamente alerta las cefaleas.

El dolor de cabeza es el más común de los dolores: la mitad de los adultos han sufrido al menos una cefalea en el último año. Y la inmensa mayoría de las veces, las cefaleas no se deben a ninguna enfermedad. Tal vez por eso, constituyen un problema que no suele tratarse adecuadamente.

Sin embargo, los dolores de cabeza recurrentes no solo causan un sufrimiento en quien los padece, sino que también dañan las relaciones familiares, de pareja, laborales y sociales; pueden llegar a ser incapacitantes, provocar un alto grado de absentismo laboral, estar detrás de numerosos accidentes de todo tipo y mermar la calidad de vida.

Las cefaleas son un problema importante que afecta a personas de cualquier edad, incluso a niños, y que tienen especial incidencia en las mujeres.

El dolor de cabeza sin ninguna causa médica está causado por diversos factores: por la actividad química del cerebro, el sistema nervioso o los vasos sanguíneos que rodean el cráneo; por los músculos del cuello, los hombros y la cabeza; por factores genéticos o medioambientales…

La cefalea puede notarse como un dolor intenso, moderado o leve, palpitante, esporádico o constante. En ocasiones, aparece de repente; otras, es paulatino. Puede durar un rato o varios días; sentirse en toda la cabeza de forma difusa o en el cuello, las sienes, la nuca, el cuero cabelludo, la mandíbula…

 

 

Principales cefaleas

Detallamos las principales cefaleas primarias, es decir, las que no se deben a ninguna enfermedad:

Cefalea tensional

Es el más habitual de los dolores de cabeza. Algunos especialistas creen que pueden deberse a contracciones musculares o cervicales, a la tensión emocional, a una sensibilidad extrema al dolor… se trata de un dolor difuso, en la frente, en las sienes o en la nuca; otras veces, se describe como una banda de presión alrededor de la cabeza que suele ser leve o moderado y de manera constante.

En cualquier caso, el estrés, la ansiedad y la depresión suelen ser los detonantes de este tipo de cefalea. Las mujeres la padecen en una proporción de 3 a 2 frente a los hombres. Puede darse de forma episódica y tener lugar solo durante un rato o por varios días, o bien convertirse en crónica, que es cuando se presenta durante 15 días o más al mes. Siempre que el dolor interfiera en la actividad normal o se necesite tomar analgésicos al menos dos veces por semana, hay que consultar con el médico.

El médico prescribirá analgésicos específicos, medicamentos combinados o incluso narcóticos y opiáceos si lo considera necesario. También puede recetar antidepresivos y relajantes musculares. Pero además, podemos seguir estos consejos:

  • Aprender técnicas de relajación.
  • Aplicar frío.
  • Cuidar la postura corporal.
  • Darse masajes.
  • Recurrir a terapias alternativas, como acupuntura, técnicas de respiración.
  • Contactar con grupos de apoyo.

 

 

Migraña

Se produce por la activación de un mecanismo encefálico que libera sustancias inflamatorias que causan dolor alrededor de los nervios y los vasos sanguíneos de la cabeza. Es tres veces más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Quienes la sufren suelen estar condenados a padecerla toda la vida, con episodios recurrentes de intensidad moderada o alta que interfieren en la actividad normal y que pueden llegar a resultar incapacitantes. Suele atenuarse en la vejez.

Los síntomas más comunes de las migrañas son: dolor en uno o en ambos lados de la cabeza, sensación de latidos o pulsaciones en la zona afectada, náuseas y vómitos, alteraciones visuales, debilidad y sensibilidad a la luz y al ruido.

Aunque no se conocen las causas. La migraña tiene un componente hereditario: cuando el padre y la madre padecen el trastorno, los hijos suelen sufrirlo en un 75% de los casos; si solo es uno de los padres, lo heredan un 50%; incluso si un familiar no cercano lo padece, la propensión aumenta hasta un 20%.

Según los estudios, además del origen genético, puede haber otras causas como factores ambientales, tales como: cambios climáticos y de presión atmosférica, estrés, ansiedad, cambios hormonales, tabaquismo, alteraciones del sueño, estímulos sensoriales (luces brillantes, sonidos fuertes, olores intensos…), alteraciones del sueño, dietas de ayuno y abuso de medicamentos.

El médico realizará los exámenes neurológicos y las pruebas necesarias para descartar cualquier enfermedad. Un análisis de sangre también podrá determinar la hormonal, la falta de algún mineral, etc.

 

 

Consejos a tener en cuenta

En cualquier caso, y sea cual sea el tipo de dolor de cabeza que tengamos, se recomienda:

  • Controlar el estrés mediante terapias y técnicas de relajación.
  • Dormir lo suficiente y llevar un horario de sueño regular.
  • No fumar.
  • Limitar o evitar el alcohol.
  • Mantenerse hidratado , lo aconsejable es beber dos litros de agua al día.
  • Llevar una dieta saludable. No comer alimentos ultraprocesados ni muy salados y no saltarse las comidas.
  • Reducir el consumo de cafeína y de azúcar.
  • Practicar ejercicio regular.
  • Descansar en un lugar oscuro y tranquilo cuando apareció una crisis y aplicar paños fríos en la cabeza.
  • No sobrepasar la dosis indicada de medicamentos ni automedicarse.

 

 

Fuente: TKE Home Solutions.

 

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