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En este mundo actual a las relaciones se las ha clasificado en sanas o tóxicas. Pero ¿en qué se diferencian y cuál es la que debemos añorar?

Están de moda las red y las green flags, que si el tóxico o la tóxica… Esto parte del hecho de que a veces creemos que el mismo noviazgo o matrimonio es difícil, y que es una lucha entre hombres y mujeres, a ver quién es mejor, quién puede más, quién aguanta más… En fin: nos olvidamos completamente del valor tan grande que tenemos como personas. Por eso, te propongo algunas ideas respecto a las relaciones sanas y las relaciones tóxicas.

 

 

Reconocer la dignidad del otro

La dignidad es ese valor tan grande que tiene la vida de cada uno, y que por naturaleza tenemos. Hombres y mujeres somos dignos e iguales en dignidad, pero diferentes porque contamos con características y capacidades que, más allá de hacernos rivales, nos complementan, y más aún si estamos llamados a amar y ser amados.

Nadie es perfecto

Todos podemos cometer errores, claro. Pero hay una gran diferencia entre cometer errores y dañar la integridad de la otra persona. El amor que sentimos hacia esa persona puede nublar nuestro juicio y podemos tender a perdonar cualquier cosa; por ello, hay que tener mucho cuidado con una relación que te impide avanzar y ser tú mismo. A veces creemos que quien lastima está herido, pero de alguna forma quien deja que o maltratan también lo está.

No idealices

No hay nada más tóxico que esperar una relación perfecta, que no cueste trabajo, de cuento de hadas. Una relación sin errores. Es tóxico esto de pensar que otras relaciones son perfectas y continuamente comparar tu relación, y creer que está muy lejos de lo que estás buscando.

No existen las personas tóxicas: existen actitudes tóxicas, que se manifiestan a través de personas heridas. Por eso hay que apuntar alto en el amor, y eso significa buscar un amor real. Que no le importe la presión social, que no se conforme con un amor a medias, que se comprometa, que no te elija por miedo a la soledad.

Por ello te deseo un amor real, bonito, paciente, maduro, gracias al cual ambos sanan sus heridas, aprenden a construir juntos, a cuidarse y sobre todo, saber que la misión de los dos es caminar en la misma dirección, haciéndose mejores y amándose cada vez mejor.

 

RELACIONES SANAS Y RELACIONES TOXICAS 2

 

Escrito por: André Awad, vía amafuerte.com

 

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