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En esta oportunidad compartimos valiosas claves que te ayudarán a impulsar el crecimiento sostenido de tu micronegocio.

El auge de los micronegocios a nivel nacional, principalmente a partir de la pandemia por el Covid-19, ha tenido un fuerte impacto en la dinamización de la economía ecuatoriana. De hecho, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) ha señalado que este tipo de negocios generaron el 25,35% de los empleos en el país en el año 2021.

Un micronegocio emplea hasta 10 trabajadores, y/o registra ingresos anuales menores a $100.000. Usualmente son administrados por pocas personas, que por lo general, son miembros de la misma unidad familiar, e inician sus actividades desde sus mismos domicilios o en pequeños locales comerciales propios o arrendados.

Considerando su importancia para el impulso de la economía nacional, presentamos a continuación información relevante en torno al manejo responsable de las finanzas de los micronegocios, incluyendo las claves para impulsar su crecimiento y así garantizar su éxito a largo plazo.

 

 

Micronegocios y su manejo responsable

Hasta finales del 2022, en el Ecuador existían 56.184 microempresas, lo que representa una participación del 64% del total de las empresas a nivel nacional. Los micronegocios están presentes en prácticamente todos los rubros, siendo los más comunes los siguientes:

  • Servicios: Como transporte de pasajeros o de carga, reparación de electrodomésticos y/o servicio de mantenimiento de vehículos y maquinaria.
  • Comercio: Incluyendo el de frutas, legumbres y víveres al por mayor y menor; tiendas de abarrotes, prendas de vestir y calzado, muebles y enseres, repuestos para vehículos; ferreterías; y/o locales de venta de insumos agrícolas.
  • Producción: Agrícola, de calzado, prendas de vestir, muebles, productos lácteos y/o alimentos procesados.

Para manejar responsablemente un micronegocio, es fundamental tomar decisiones informadas en torno a aspectos como la compra de mercadería o materia prima, expansión del negocio con la inclusión de nuevas líneas o sucursales, e inclusive para implementar una campaña de marketing.

Esto debe complementarse con el control adecuado de su flujo de caja, así como el cumplimiento de obligaciones fiscales para evitar multas y sanciones, y en caso de ser necesario, un financiamiento bancario que vaya acorde a sus necesidades respecto a montos, plazos, tasas de interés y garantías, lo cual aportará al crecimiento del negocio y evitará el sobreendeudamiento.

 

 

Impulsar el crecimiento de un micronegocio

Muchos microempresarios cometen errores que impiden que su negocio prospere. Esto se debe, en la mayoría de los casos, al desconocimiento de las finanzas de su negocio y a la falta de planificación.

Para poder impulsar el crecimiento de un micronegocio, se recomienda:

Identificar el mercado objetivo

El primer paso es definir el cliente al cual queremos llegar, y conocer cuáles son sus necesidades, para así poder ofrecerles un servicio o producto que les sea útil y atractivo, pero también rentable para el negocio.

Elegir un lugar adecuado

Es fundamental seleccionar una ubicación estratégica que sea accesible y visible para los clientes potenciales. Es importante señalar que, si bien este punto es clave, no es menos cierto que después de la pandemia hemos sido testigos de negocios que nacen en los marketplaces, y para quienes la ubicación no es tan importante como la creatividad y canales a la hora de ofrecer y entregar sus productos.

Establecer una estrategia de marketing

Otro punto estratégico para este fin es promocionar el micronegocio, y hoy en día, existen múltiples canales para poder hacerlo. La publicidad en redes sociales para atraer más clientes es una herramienta que, a más de ser más económica que canales tradicionales, permite filtrar detalladamente el público al que llegamos, por lo que es una excelente alternativa.

Ofrecer un excelente servicio

Conseguir clientes no es suficiente para sostener un negocio, y el verdadero reto es fidelizarlos. Para ello, aconsejamos brindar atención y trato amable a cada uno de ellos, y estar pendiente de cualquier necesidad, solicitud y/o reclamo que pudiesen tener, para procurar ofrecerles soluciones oportunas y efectivas.

Controlar los ingresos y gastos

Llevar un control detallado de estos rubros permitirá tomar decisiones adecuadas para el crecimiento del micronegocio. Esto incluye costos que podrían generarse por el uso de servicios bancarios, y que muchas veces no son visibles para el cliente. Por ejemplo, el tiempo que invierte en depositar efectivo en una agencia bancaria o por no utilizar plataformas para transferencias o botones de pago. Adicionalmente, recomendamos constituir reservas de ahorro con una proporción de los excedentes del negocio para enfrentar gastos ante un escenario de incertidumbre.

Capacitarse y actualizarse

El aprendizaje debe ser continuo. Es sumamente importante estar a la vanguardia en lo que concierne a lo relacionado con el negocio y las tendencias de ese rubro, para poder incorporar nuevas herramientas del mercado que permitan, tanto al microempresario como a los miembros del núcleo familiar, estar involucrados, acceder y aplicar nuevos conocimientos en el negocio, y en consecuencia, desarrollarlo activamente para el siguiente nivel o la siguiente generación.

Buscar financiamiento apropiado

Los microempresarios suelen necesitar, en determinado momento, de un financiamiento que contribuya a la operatividad del negocio. Para ello, es clave optar por una institución financiera que, a más de asesorarle correctamente, le ofrezca un crédito que se ajuste a sus necesidades y posibilidades de pago.

Medir periódicamente el crecimiento del micronegocio

Es importante que el microempresario conozca y revise regularmente indicadores como el volumen de ventas, los ingresos y gastos, la evolución patrimonial, el margen de ganancia, y el número de clientes. Esto, con la finalidad de que pueda hacer ajustes en caso de ser necesario, y de esta forma dar la dirección deseada a la actividad económica que está desarrollando.

 

 

Fuente: Ma. Soledad Castañeda, Gerente de Banca Empresas de Banco ProCredit.

 

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