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Promovamos hábitos saludables y acompañemos a las personas que padecen incontinencia, para que puedan abordarla con naturalidad.

A pesar de que es un tema que muchos evitan conversar, la incontinencia hoy afecta a más de 200 millones de personas a nivel mundial, y se levanta como una condición que es transversal a hombres, mujeres y tercera edad.

De hecho, la incontinencia no sólo afecta a la tercera edad o a personas con poca o nula movilidad. Al contrario, un 50% de quienes la padecen son personas móviles entre los 35 y los 60 años, y que deben enfrentar diversas situaciones, acorde al tipo de incontinencia, y que muchas veces afecta tanto su vida cotidiana como su bienestar físico y emocional.

De acuerdo al Reporte de Higiene y Salud desarrollado por Essity, empresa de origen sueco líder en higiene y salud, 1 de cada 3 mujeres de más de 35 años y 1 de cada 4 hombres de más de 40 años en todo el mundo, sufren de pérdidas de orina.

Es más, esta condición afecta, la percepción y seguridad de las personas que lo sufren: 31% de ellas tienen miedo de que se les vea como alguien poco higiénico y 27% teme a que lo menosprecien; lo que hace patente que existe una necesidad importante de reforzar la conversación sobre el tema y así impulsar hábitos de vida saludables en las personas.

 

 

Normalizar y derribar estigmas respecto a la incontinencia

Para normalizar la incontinencia y derribar los estigmas, la educación y acceso a la información se hace imperante para que la sociedad comience a entender que es una condición que no tiene género ni edad.

Debemos tener la capacidad de hablar del tema y poder entender las diversas necesidades para responder con tecnología y productos que aporten a estilos de vida saludables y activos. De hecho, según el mismo reporte 4 de cada 10 personas con incontinencia prefieren no utilizar el transporte público, algo que hace evidente las inseguridades que genera esta condición en las personas, ya que al ser un tema tabu afecta directamente la vida diaria de las personas.

Y para poder abordar este asunto, lo primero es que las personas entiendan la incontinencia como una condición médica, que tiene relación con escapes de orina de manera involuntaria y que existen varios tipos como son: Incontinencia por estrés; incontinencia apremiante; incontinencia mixta; incontinencia en exceso; Desorden neurológico de la vejiga; goteo post-micción; e incontinencia funcional. Todas con diversas necesidades y que deben ser atendidas con productos especializados acorde a las características de los síntomas.

 

 

Fuente: Paola Mena, Marketing Manager (e) de Tena.

 

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