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Un reciente estudio demostró que el 30 por ciento de los niños se educa sexualmente solo con el porno. Si eres padre conoce qué hacer.

Casi siete de cada diez adolescentes españoles de 13 a 17 años consume pornografía de forma frecuente. Lo hacen fundamentalmente en la intimidad, desde el móvil, y consumen contenidos gratuitos en los que el 88% de las escenas son escenas agresivas o violentas. El 94% de esa violencia está dirigida hacia la mujer y el 95% de ellas da a entender que a ellas les gusta ser tratadas así.

Estas son algunas de las conclusiones rotundas que ha publicado la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Con ellas arranca una campaña de sensibilización que tiene 3 spots. Uno de ellos es este:

Campaña «Por no, porno»

Lo hace para sensibilizar a los padres sobre la relación de los menores con la pornografía. Si alguien creía que este tema no afecta a su hijos, puede que cambie de opinión al ver las cifras que maneja la FAD.

Los menores, según los datos de FAD, acceden por primera vez a este tipo de contenidos entre los 8 y los 12 años.

El 30% de los niños, además, reconoce que el porno es su única fuente de información sobre sexualidad y más de la mitad que la pornografía online les da ideas para sus propias experiencias sexuales.

Al abordar este problema, la mirada va dirigida a la responsabilidad de los padres que no parecen prestar suficiente atención -por lo general- a este tema como parte de la educación que dan a los hijos.

Por otra parte, el informe apunta que sólo un tercio de los padres supervisa de forma habitual la actividad de sus hijos cuando juegan online, usan redes sociales o navegan por internet. Y solo el 11% toma medidas al respecto.

FAD afirma que nueve de cada diez padres y madres ignoran que sus hijos e hijas consumen pornografía online.

Este es el segundo spot de la campaña:

Una campaña digital de sensibilización

Fad ha puesto en marcha esta campaña digital para alertar a las familias sobre las graves consecuencias que puede tener sobre sus hijos e hijas un acceso temprano a la pornografía.

Para la directora general de Fad, Beatriz Martín Padura, «el peligro» es que «su sexualidad, que se está formando en esas edades, asuma como normales comportamientos agresivos, violentos, de riesgo o degradantes para la mujer. Si no empezamos a incorporar de forma más decidida la educación afectivo sexual en la familia o en el currículo escolar les estamos dejando a merced de pornhub».

Fad explica en su comunicado que «el consumo de pornografía afecta en el desarrollo sexual adolescente e impacta en su forma de entender la sexualidad y en sus relaciones, y puede desembocar en comportamientos de riesgo.»

Se ha convertido en parte del aprendizaje del adolescente

«La tecnología -explica- ha hecho que la pornografía sea más accesible, anónima e interactiva y se ha convertido en una pieza más del aprendizaje de la sexualidad adolescente, que afecta a su forma de relacionarse y puede derivar en conductas de riesgo o nocivas.»

«Como padres y madres no podemos mirar hacia otro lado por muy incómodo o difícil de tratar que nos parezca este tema».

“Como padres y madres no podemos mirar hacia otro lado por muy incómodo o difícil de tratar que nos parezca este tema. Con esta campaña queremos visibilizar el tema, que deje de ser tabú, y que las familias sean conscientes. En la web de Fad hay contenidos formativos para que aprendan a abordar este tema desde las familias y cómo acompañarles en su vida digital de forma segura”, añade la directora general de Fad.

«Por no, porno»: Educa a tus hijos antes de que el porno lo haga por ti

La campaña “Por no, porno” está diseñada por la consultora creativa PINK Lab™, que colabora con Fad de manera desinteresada.

Este es el tercer spot de la campaña:

Según explica Germán Silva, CEO de PINK Lab™, “el desafío era doblemente complejo: por un lado, sensibilizar a un público tan concreto y a la vez tan heterogéneo como son los padres de hijos adolescentes, sobre un tema tan delicado y hacerlo con un lenguaje relevante que eludiera en todo momento los límites que la ‘censura en redes sociales’ impone cuando se trata de pornografía. Y por otro lado, y más importante si cabe, hacerlo sin herir sensibilidades, evitando culpabilizar, invitando a la reflexión, tanto a los padres como al conjunto de la sociedad, y fomentando el acceso a la web de la Fad como fuente de información y ayuda”.

La campaña utiliza un recurso audiovisual que, para todos aquellos que hoy tienen hijos adolescentes, es muy reconocible. Evoca las emisiones codificadas de películas pornográficas en el antiguo Canal Plus de los 90’. Invita a los padres a consultar la web de Fad donde podrán encontrar información de ayuda sobre cómo enfrentarse a la tarea.

La campaña consta de los tres vídeos de 45” que aparecen en este artículo y formatos digitales (banners, social ads, etc.). Será difundida en las principales redes sociales y medios de comunicación que prestan su apoyo a la iniciativa. Estará activa hasta enero de 2022.

 

 

Escrito por: Dolors Massot, vía Aleteia.

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