Presidente electo de Colombia encomienda su gobierno a Dios

Abelardo de la Espriella, celebró un retiro espiritual con su futuro gabinete antes de asumir el cargo. Sectores del petrismo lo acusaron de atentar contra el Estado laico.

Unos días de ejercicios espirituales no suelen ser el tema de controversia política más habitual, todo sea dicho. Pero en este caso sí lo es. Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, vivió junto a su vicepresidente y varios miembros del futuro gabinete un retiro espiritual a pocos días de asumir la Presidencia del país, prevista para hoy 7 de agosto. La jornada, dirigida por el sacerdote Rodolfo Londoño, de los Siervos del Espíritu Santo, incluyó la celebración de una misa y la entrega de ejemplares de la Biblia a cada participante.

A través de sus redes sociales, De la Espriella explicó que encomendó «la Patria Milagro a Dios» durante el retiro y reafirmó su convicción de que «para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión». «Con fe, trabajo y amor por nuestra tierra, haremos realidad el país que soñamos», añadió.

Fe católica como seña de identidad

El nuevo mandatario se ha posicionado como católico practicante a lo largo de su campaña. Su plan de gobierno lleva por nombre La Patria Milagro, y en julio visitó el Santuario de Nuestra Señora de Chiquinquirá, en Boyacá, patrona de Colombia, con la promesa de regresar una vez posesionado. Además, ha designado al sacerdote dominico Ricardo Torres como nuevo director del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).

En el retiro, según informa ACI, estuvieron presentes su esposa, Ana Lucía Pineda; el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo; y los ministros designados Jaime Andrés BeltránMauricio GómezIván Cancino y Elsa Noguera, entre otros. A cada asistente se le entregó un ejemplar de la Biblia con un mapa de Colombia y el Corazón de Jesús en la portada, junto al nombre del movimiento político Defensores de la Patria. Durante la jornada se transmitió también un vídeo del Papa León XIV.

Restrepo afirmó en X que «una patria que ora unida, se mantiene unida», mientras que Beltrán, designado para el Ministerio de Trabajo, sostuvo que «la mano del hombre es inútil sin la ayuda de Dios» y que la jornada fue «un momento de encuentro y unión, porque sabemos que la batalla que se viene también es espiritual».

Críticas desde el petrismo y defensa de la libertad religiosa

El retiro espiritual fue criticado por dirigentes del saliente gobierno de izquierda de Gustavo Petro. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, y la representante a la Cámara por el Pacto HistóricoMafe Carrascal, consideraron que la jornada atenta contra el Estado laico establecido en la Constitución de 1991.

La jornada fue defendida, sin embargo, por líderes políticos de distintas agrupaciones. El alcalde de MedellínFederico Gutiérrez, criticó que los detractores quieran «hacer creer que ya hasta creer en Dios es pecado». Por su parte, el representante a la Cámara por el Partido ConservadorLuis Miguel López, recordó que «un Estado laico garantiza la libertad de conciencia; no obliga a un presidente a esconder su fe».

López denunció además lo que calificó de «doble rasero»: «Cuando desde el poder se promovieron ritos chamánicos y santería, muchos hablaron de diversidad y respeto. Hoy, un retiro espiritual es presentado como si fuera un intento de reemplazar la Constitución por la Biblia, algo que nunca ocurrió».