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La infección genital por VPH persistente puede causar cáncer de cuello de útero en las mujeres. Conoce cómo prevenirlo.

El virus del papiloma humano o más conocido como VPH, es una enfermedad de transmisión sexual más común en el mundo. De acuerdo con la ginecóloga Adria Suárez de Cleveland Clinic, más de un 80% de las personas han estado expuestas a este virus. En pocos casos, este agente patógeno puede quedarse en el cuerpo de la mujer hasta que, en algún momento el VPH puede activarse y empezar a realizar cambios en el cuello uterino, los cuales podrían ocasionar cáncer.

Se estima que casi todas las personas sexualmente activas terminarán con al menos una cepa del VPH en algún momento de su vida. Alrededor de una docena de cepas de esta enfermedad producen cáncer, y dos cepas en particular, el VPH 16 y el 18, son responsables de aproximadamente el 70% de todos los cánceres de cuello uterino. Así también, algunas variantes causan verrugas y otras no ocasionan ningún problema.

 

 

Síntomas del VPH

En muchos casos, esta patología no presenta ninguna molestia. Una de las señales más comunes son las verrugas en el área genital. Así también, los signos de infección pueden aparecer semanas, meses o incluso años después de que la persona se haya infectado con el virus.

¿Cómo se lo diagnóstica?

No existen análisis de sangre para el VPH, pero algunos exámenes pueden ayudar al doctor a diagnosticar la infección tales como:

Prueba de Papanicolau: durante esta prueba, el médico extrae una muestra de células del cuello uterino. Luego, las células se examinan bajo un microscopio para buscar cualquier cambio en las células, incluso si el paciente no tiene verrugas genitales.

Colposcopia: para este procedimiento, se usa un instrumento llamado colposcopio, que emite una luz y amplía la vista del cuello uterino. También, se coloca una solución de vinagre en el cuello uterino, la cual convierte en blancas las células anormales que están infectadas con el VPH, para que puedan verse más fácilmente.

Prueba de ADN del VPH: este examen busca directamente el material genético (ADN) del VPH dentro de una muestra de células. La prueba puede detectar el tipo de virus relacionado con el cáncer de cuello uterino. La muestra utilizada generalmente se recolecta al mismo tiempo que un análisis de Papanicolau.

 

 

¿Cómo se puede prevenir esta enfermedad?

El usar condones correctamente cada vez que tenga relaciones sexuales puede ayudar a reducir el riesgo de contraer el VPH. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los preservativos no cubren toda la piel genital, por lo que no son 100% efectivos para protección contra la propagación del virus. Una persona con verrugas genitales no debe tener relaciones sexuales hasta que se eliminen las verrugas. Esto podría ayudar a reducir el riesgo de transmitir el VPH.

Una forma efectiva de prevenir esta enfermedad son las vacunas, ya que, estas son seguras y eficaces. Tienen mayor efectividad si se colocan antes que los niños mantengan relaciones sexuales. Conforme con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., la vacuna contra el VPH está aprobada desde los 9 hasta los 26 años; y en ciertos que sean de alto riesgo hasta los 45.

Para la doctora Suárez, existen muchos mitos alrededor del proceso de vacunación, debido a que algunos padres consideran que la vacuna promueve que los niños mantengan relaciones sexuales. Sin embargo, la especialista enfatiza que esta inoculación es extremadamente importante para tratar y proteger a los niños desde su infancia.

 

 

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