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En esta ocasión compartimos cinco signos principales que anuncia la pérdida auditiva en la tercera edad.

El envejecimiento es un proceso natural del ciclo de vida de todas las personas, y con él llegan diferentes cambios en el funcionamiento del organismo. Los oídos son uno de los sentidos que experimentan más variaciones, ya que la mayoría de sus funciones internas disminuyen con la edad. Es así que, es común experimentar pérdida auditiva a medida que se envejece.

Este fenómeno se conoce como presbiacusia y puede estar influenciado por otros factores relacionados con la edad y el estilo de vida, como la diabetes, cambios en la presión arterial y alteraciones vasculares.

Las personas suelen notar cambios significativos en su audición alrededor de los 55 o 60 años, ocasionando generalmente sentimientos de pérdida de independencia, indefensión y aumentar el riesgo de padecer enfermedades como Alzheimer, depresión, deterioro cognitivo y alteraciones del estado de ánimo. Esto debido a que más del 50% de los estímulos que procesa el cerebro ingresan a través de la vía auditiva, por lo que esta disminución limita estos estímulos y puede afectar la salud mental y bienestar general.

 

 

¿Cuáles son las señales para detectar a tiempo la pérdida auditiva en la tercera edad?

Compartimos los principales signos con el objetivo de promover un cuidado preventivo oportuno y, en consecuencia, aportar a la calidad de vida de las personas en esta etapa de la vida:

  • Cuando una persona solicita que le repitan con más frecuencia las palabras en medio de una conversación.
  • En casos en donde la persona muestra que le cuesta seguir conversaciones y en lugar de participar con naturalidad guarda silencio.
  • Existe incomodidad frente a sonidos que antes no molestaban; los ambientes rodeados de personas o muy ruidosos perturban a la persona.
  • Los individuos que alzan mucho la voz y las personas a su alrededor comentan que en lugar de hablar está gritando.
  • Cuando alguien presenta dificultad para escuchar conversaciones telefónicas con claridad o para entender lo que escucha desde el televisor.

 

 

¿Cómo prevenir o mitigar estos síntomas?

Afortunadamente, existen medidas que se pueden tomar para prevenir o mitigar estos
síntomas:

  • Es importante evitar la exposición prolongada y continua a ruidos fuertes, ya que esto puede acelerar la pérdida auditiva, especialmente cuando los niveles de decibeles (dB) superan los 85. En situaciones en las que no es factible evitar el ruido, es esencial utilizar protección auditiva adecuada o tomar descansos periódicos en entornos más silenciosos.
  • Además, se recomienda realizar chequeos auditivos anuales a partir de los 50 años, especialmente para las personas con enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.
  • Una vez diagnosticada la pérdida auditiva, es recomendable buscar la ayuda de un profesional en audioprótesis para seleccionar el audífono más adecuado.
  • El uso temprano de audífonos puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva en la tercera edad, ya que ayudan a mantener la estimulación auditiva necesaria, evitando el deterioro cognitivo y mejorando la comunicación con los demás. Para ello, es fundamental buscar ayuda profesional y seguir las recomendaciones médicas en caso de experimentar cualquier malestar relacionado con la audición.
  • Además del uso de audífonos, existen otros consejos generales para el cuidado del oído en las personas de la tercera edad. Evitar el uso de objetos como cotonetes, vinchas o palillos para limpiar los oídos, ya que esto puede causar daños e infecciones.
  • Mantener un estilo de vida activo y saludable, con una alimentación balanceada, contribuye al bienestar general, incluyendo la salud auditiva.
  • Es importante también evitar automedicarse, ya que algunos medicamentos pueden ser ototóxicos y causar un daño permanente en la audición.

 

 

Fuente: Jennifer Orellana, terapista de lenguaje de GAES.

 

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