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El jugador de la selección colombiana asegura que su éxito en el fútbol lo ha conseguido gracias a la intervención divina.  

Un día le pedí a Dios que me ayudara a salir adelante con mis sueños, los de Yerry Fernando Mina González, un joven colombiano que nadie conocía, solo mis familiares y amigos de Guachené, y fueron ellos, mi familia y amigos, los que Él usó para que esta aventura de vida empezara.

Así comenzaba Yerry Mina su carta de despedida de Colombia en 2016, en la que demostraba su profundo agradecimiento con su familia y todos quienes le ayudaron a crecer en el ámbito futbolístico. Fue su carta de despedida hacia Brasil. En ella, existe una mención muy especial: Dios.

En su carta finalizaba con un agradecimiento especial: “Pero por sobre todo al Altísimo por tantas bendiciones en mi vida. ¡Gracias a todos! Me voy, pero con la ayuda de mi gente y Dios: ¡volveré…! ¡Hasta luego y por siempre!”.

Con sus dos goles de cabeza, Yerry Mina le dio la clasificación a Colombia para Octavos de Final en el Mundial de Rusia 2018. Por su parte, en el partido frente a Senegal, el equipo ‘cafetero’ vuelve a conseguir la victoria con un gol de cabeza del devoto jugador.

Dios está siempre presente en su vida

En todo lo que hace, en todo lo que realiza siempre hay un gesto hacia Dios. Unas palabras de agradecimiento, lo que muestra que Dios, de una u otra manera está siempre presente en su vida. Basta con darse un paseo por Instagram y ver cuál es su frase preferida a la hora de mostrar sus fotos: ‘Bendecido por Dios’.

En su primer día como jugador del Fútbol Club Barcelona, Yerry Mina pisó descalzo la hierba de los campos. Luego reveló que esa acción se trataba de un ritual religioso que ya había realizado antes en su primer contacto con el campo de otros clubes. «Hay un versículo en la Biblia que dice que ‘con las plantas de tus pies tocarás el terreno que quieras conquistar’, y yo quiero hacer historia aquí, por eso siempre lo hago y espero triunfar acá», comentaba el futbolista.

Vía Aleteia e Infobae.

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