En Brasil, los padres Adauto e Ieda Denardi se enfrentan a un inusual dilema tras ser sentenciados a 50 días de prisión por educar a sus hijas desde casa. La controversia surge al ser declarados culpables de «negligencia intelectual».
Según el juez, su plan de estudios no cubría aspectos como la educación sexual y de género ni promovía la tolerancia y la diversidad. El tribunal argumentó que las preferencias musicales de las niñas, de 15 y 11 años, jugaron un papel en la decisión. Al no interesarse por géneros populares como el trap o el sertanejo, la corte consideró que el plan educativo fallaba en exponerlas adecuadamente a la diversidad cultural.
Cabe destacar que ambas hermanas son talentosas pianistas y dominan varios idiomas. La condena inicial fue emitida por un tribunal en São Paulo en abril de 2026. Sin embargo, los Denardi han presentado una apelación, desafiando este veredicto y defendiendo su derecho a decidir sobre la educación de sus hijas. Mientras esperan el fallo de la apelación en la 7.ª Cámara Penal del Tribunal de Justicia del Estado de São Paulo, que es la instancia judicial más alta del estado, ADF International está brindando asistencia legal para reforzar su caso.
Como madre, me resulta inconcebible vivir en un Estado que pretende encarcelarme simplemente por decidir cómo debo educar y criar a mis hijas, expresó Ieda Denardi con contundencia. Mi esposo y yo confiamos en que el tribunal reconozca nuestro derecho a elegir el tipo de educación que consideramos mejor para nuestros hijos y que anule esta condena injusta, explica Ieda Denardi.
Esta decisión judicial se dictó incluso cuando el fiscal del caso había recomendado su absolución. Después de escuchar a varios testigos y evaluar el desarrollo social y académico de las niñas, concluyó que los padres habían cumplido diligentemente con su responsabilidad.
Sin embargo, en su fallo, el juez acusó abiertamente a los padres de utilizar a sus hijas como herramientas en una lucha ideológica. Los criticó por brindar una educación no regulada, cuya calidad no tiene parámetros definidos dentro del sistema legal brasileño, y por excluir al Estado del proceso educativo completamente.
El caso de la familia Denardi ha captado la atención del Congreso, donde los legisladores recientes llevaron a cabo audiencias. En estas reuniones, los padres urgieron a la cámara a tomar medidas en favor de la educación en casa, o *homeschooling*. Aunque en 2022 la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley sobre esta opción educativa, el texto se ha quedado estancado en el Senado, creando una zona de inseguridad jurídica para aquellos que prefieren educar a sus hijos en casa.
A pesar de que el fiscal interrogó a los testigos y sugirió la absolución, además de que un psicólogo educativo independiente no detectó negligencia alguna, el juez emitió una sentencia condenatoria. La razón detrás fue el testimonio de una joven de quince años, quien afirmó que algunas letras de canciones parecían moralmente cuestionables y que el plan de estudios no incluía contenidos sobre género aprobados por el Estado. Esta condena ha enviado a una madre a la cárcel no por descuidar la educación de sus hijos, sino por educarlos según sus propias convicciones. Es un abuso flagrante del derecho penal que no estamos dispuestos a permitir que continúe, declaró Julio Pohl, asesor jurídico para América Latina de ADF International.
Redacción VIVE!








