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La anticoncepción se ha concebido como un método para reducir la tasa de abortos, pero las cifras indican que la realidad difiere mucho de esa afirmación.

Cada vez que coloco algo en mi página de Facebook acerca del aborto, inevitablemente surge alguien que comenta lo siguiente: “¿Las mujeres de hoy en día no saben cómo usar los métodos anticonceptivos? ¿Qué les pasa? Con tantos métodos disponibles, nadie debería acudir al aborto”.

Supongo que se trata de un malentendido muy frecuente, a saber, que la anticoncepción reduce la tasa de abortos. Pero, ¿es eso verdad? Lean esta cita de Ann Furedi, ex directora del British Pregnancy Advisory Service o BPAS, la organización abortista más grande del Reino Unido:

“A menudo, los argumentos a favor de que aumente el acceso a los anticonceptivos y de que haya nuevas tecnologías anticonceptivas, se fundan en la presunción de que estos métodos harán que disminuya la tasa de abortos. El movimiento anti-opción refuta estos argumentos diciendo que ello no parece ser lo que ocurre en la práctica. Y es cierto. El acceso a métodos anticonceptivos eficaces crea la expectativa de que las mujeres pueden controlar su propia fertilidad y planificar sus familias. En el pasado, muchas mujeres aceptaban con pesar un embarazo no planificado que las conducía a la maternidad, […] Hoy en día, tenemos la expectativa de que las relaciones sexuales estén libres de ese riesgo y la maternidad no planificada no es un precio que estamos dispuestas a pagar”.

La simple verdad es que las decenas de miles de mujeres que buscan un aborto no desconocen la anticoncepción.

Los anticonceptivos decepcionan a las parejas. Una encuesta reciente a más de 2000 mujeres que pedían abortos en clínicas de BPAS, la agencia que más proporciona abortos en Gran Bretaña, arrojó el dato de que casi el 60% aseguraba haber estado usando anticonceptivos hasta el momento en que quedó embarazada. Casi el 20% dijo que estaba tomando la píldora. Estos hallazgos son comparables a otros estudios más pequeños publicados la última década.

Un dato estadístico del Instituto Alan Guttmacher, la rama para la investigación de Planned Parenthood indica que: “Más de la mitad de las mujeres que obtuvieron abortos en el 2000 (el 54%) estaba usando un método anticonceptivo durante el mes en que quedó embarazada” La simple verdad es que las decenas de miles de mujeres que buscan un aborto no desconocen la anticoncepción. En vez de ello, han intentado usarla, y de hecho la han usado, pero de todas maneras han quedado embarazadas.

La anticoncepción no reduce la tasa de abortos, la anticoncepción fue inventada para que la gente pudiera separar las relaciones sexuales de la procreación. ¿Cómo es que muchas personas provida no entienden eso? Cuando se separa el acto sexual de los bebés, por supuesto que van a ocurrir los abortos.

Rosalind Pollack Petchesky, una famosa feminista proaborto afirma que “Hasta que se desarrolle un método ‘perfecto’ de anticoncepción, lo cual probablemente nunca va a ocurrir, el estar plenamente consciente de la disponibilidad de anticonceptivos y el usarlos a gran escala inevitablemente se traducirá en un aumento del número de abortos”.

La anticoncepción no reduce la tasa de abortos, la anticoncepción fue inventada para que la gente pudiera separar las relaciones sexuales de la procreación. 

En un libro que escribió, Petchesky hace un comentario sobre la investigación de la demógrafa y feminista Susan Scrimshaw, quien vinculó el aumento del número de abortos a la aceptación a gran escala de la píldora anticonceptiva:

“Tener un bebé cuando no se quiere tenerlo se convirtió en algo ‘impensable’ para las nuevas generaciones de mujeres o para las generaciones anteriores, cuyas vidas estaban pasando por nuevas etapas. Este cambio de conciencia colectiva indudablemente contribuyó al aumento del número de abortos, tanto para las mujeres que tomaban la píldora como para las que no la tomaban”.

No estoy diciendo que los matrimonios sólo deben tener relaciones sexuales durante la etapa fértil del ciclo femenino. Pero, para ser perfectamente honesta, los matrimonios sólo deben tener relaciones sexuales cuando tengan una actitud de apertura a la vida. Porque, créanlo o no, los bebés muchas veces son el resultado de las relaciones sexuales. Y ése es el propósito que las relaciones sexuales siempre han tenido.

Los matrimonios sólo deben tener relaciones sexuales cuando tengan una actitud de apertura a la vida. 

Existen una serie de estudios que demuestran que a medida que aumenta la tasa de uso de anticonceptivos, la tasa de abortos también aumenta. La buena noticia es que no tenemos por qué usar anticonceptivos para espaciar los nacimientos de nuestros hijos. La planificación natural de la familia funciona y es eficaz y, a veces, lo es más aún que los métodos anticonceptivos.

 

Vía Vida Humana Internacional 

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