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¿Cuál es la importancia de que los niños crezcan con la presencia física y afectiva de ambos padres?

Ser padres es una tarea que dura toda la vida, sin embargo, en los primeros años el rol de papá y mamá es sumamente importante. Además de dar seguridad instantánea, deja una huella en la vida de este futuro adulto, creando así un vínculo sólido con los hijos.

Los primeros pasos

Desde que nacemos necesitamos un primer contacto para calmarnos, algo que se mantendrá a lo largo de nuestras vidas. Por ejemplo, un niño que no cuenta con la presencia suficiente de papá o de mamá, no crecerá con la misma seguridad del que posee uno con ese vínculo afectivo con sus padres.

En toda familia cada miembro asume un rol, generalmente, las mamás son más expresivas, comprensivas, tienen buena disposición, esfuerzo y escucha activa. El papá, por otro lado, asume el rol de protector, da seguridad, sentido de pertenencia y aporta al desarrollo social. Cuando estos dos se juntan dan como resultado un niño que expresa con facilidad sus emociones, que socializa fácilmente, que desarrolla más su lenguaje y tiene mayor capacidad para afrontar las situaciones del día a día.

¿A quién parecerse?

Tanto padre como madre son el primer modelo a seguir, por lo tanto son la guía y el ejemplo que seguramente sus hijos repliquen cuando sean adultos. He aquí la importancia de la coherencia entre lo que se quiere para un hijo y lo que se hace. Cabe resaltar que la autoridad se gana así, no con la violencia. Si los niños observan respeto, cariño, amor, protección, reglas y límites claros, sabrán diferenciar entre lo que se debe y no se debe hacer.

La presencia de los padres debe ser física, mental y espiritual, siempre con disposición al diálogo. Cosas como desarrollar la tolerancia a la frustración son responsabilidad de adultos. Por ejemplo cuando toda la familia está jugando generalmente se les deja ganar a los más pequeños. Esto es válido algunas veces, también es importante que ellos observen que perder es normal y que pese a eso lo importante es disfrutar en familia. Si les dejamos ganar siempre, no sabrán cómo afrontar una derrota en la vida real, lo que genera miedo e inseguridad para desenvolverse en el día a día.

La calidez del hogar

Los hijos no solo perciben el rol de los padres, sino que también observan cómo son papá y mamá como pareja. Por esta razón hay que destinar tiempo para los dos. Primero oxigenar la relación, descansar un poco y luego que nuestros niños vean que sus padres necesitan tiempo, y que es normal en las parejas hallar momentos de independencia.

Papá y mamá pueden intercambiar los “roles” en casa. Como que el padre, lave los platos o que cocine, mientras mamá ordena la mesa. Así verán que las responsabilidades del hogar no tienen género, sino más bien que son conductas de solidaridad apoyo y confianza.

Tanto padre como madre deben generar un ambiente seguro y responsable, es importante que se les enseñe a esforzarse por las cosas, esto hará que valoren las acciones de los demás.

 

Por: Psicóloga Carol Obando

Presidente ejecutivo Talentos Obando Silva

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