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La búsqueda de la pareja ideal puede llegar a angustiarnos, por lo que no debemos permitir que el miedo a la soledad nos haga tomar decisiones equivocadas.

Todos anhelamos amar y ser amados. Para entender un poco mejor este llamado, tenemos que volver a los “inicios”:

  • Somos creados a imagen y semejanza de Dios.
  • Somos llamados a amar y ser amados.
  • Dios es amor, en consecuencia, nosotros estamos hechos a imagen y semejanza del amor.

Por otro lado, la trinidad: relación de personas Padre, Hijo, y Espíritu Santo, significa que estamos hechos para vivir en relaciones interpersonales, por ser imagen y semejanza de Dios.

Una comunión de personas cuyo amor genera vida

Encontrar a la persona correcta es una inquietud percibida por la mayoría de personas; y cuando no “aparece” él/la indicado/a, la angustia nos invade. Vemos a nuestros amigos casarse y sentimos la tentación de conformarnos con cualquier relación con tal de no sentirnos solos. Lo que nos puede llevar a ver señales donde no las hay, interpretar conductas en base a nuestra impaciencia y nos ilusionamos.

Cuando esto pasa, caemos en “una cadena de errores”: comenzamos a tomar malas decisiones, empezando por la desesperación y la falta de confianza. Esto nos hace entrar en modo “cacería”, pensando que cualquier persona del sexo opuesto es el “elegido” o “enviado por Dios”.

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No estamos llamados a casarnos con el primero que se nos cruza en frente. Si tu vocación es el matrimonio, estás llamado a casarte con UNA persona. Dios ya sabe quién es nuestro futuro cónyuge y verdaderamente quiere lo mejor para nosotros. Lo último que quiere es que echemos a perder el proceso conformándonos y eligiendo a cualquier persona por miedo y no para amarla y comprometerse con ella para siempre. 

Tres consejos para descubrir si es la persona indicada

  1. Identifica si estás enamorado
  2. Reflexiona si esa persona te ayuda a sacar una mejor versión de ti mismo.
  3. Pregúntate si te llena de paz y alegría.

Es verdad que empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados, pero también es verdad que es necesario sentir ese primer clic hacia la otra persona por lo que debemos prestar atención a o que nuestros sentimientos nos dicen para así poder discernir. Estos consejos te pueden ayudar a prestar un poco más de atención a quien tienes a tu lado y no a “señales” que nada tienen que ver con lo que necesitas en tu vida.

Por Lorena Sánchez Padilla
Lcda. en Periodismo Internacional
Máster en Matrimonio y Familia.

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