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¿Sabías que hay gran importancia en la psicología positiva aplicada en los niños y niñas?

La psicología positiva es un estudio científico que se guía fundamentalmente en experiencias positivas, rasgos individuales positivos con el fin de mejorar la calidad de vida de la persona y de este modo evitar o reducir la posibilidad de desarrollar alguna psicopatología. La psicología positiva también estudia las fortalezas y virtudes de la persona permitiendo adquirir una perspectiva más amplia en cuanto al potencial humano, las motivas y capacidades del mismo.

Existen tres pilares fundamentales en la psicología positiva: las emociones positivas, los rasgos positivos y las instituciones positivas.

 

 

Características de la psicología positiva

Para Ariana Moncayo Sarzosa, especialista del Método TOMATIS en Ecuador describe las características de varios factores de la psicología positiva:

Emociones positivas

La alegría, esperanza, ilusión, el agradecimiento son emociones que nos permiten conectar con el primer tipo de felicidad conocido como “vida agradable”. Esta felicidad tiene una duración corta, es conseguida cuando se maximiza las emociones positivas y se minimiza las emociones negativas, Dentro de estas también toma un papel importante las fortalezas, ya que actúan como barrera contra situaciones negativas como enfermedades.

Experimentar las emociones positivas ayudan a generar pensamiento positivo, creando mayor motivación en las personas mostrándose con mayor optimismo, la fe, el trabajo ético, la esperanza, la perseverancia.

Rasgos positivos

Lograr alcanzar una vida satisfactoria involucra conocer y desarrollar rasgos de personalidad donde podamos ser mejor personas y obtener mayor felicidad, con el fin de reconocer, medir y potenciar dichos rasgos se ha creado una clasificación de virtudes y fortalezas personales con el objetivo de identificar y promover para que las personas logren conseguir el segundo tipo de felicidad denominada “buena vida” desarrollando en cada uno cuando se disfruta algo en lo que se es bueno o se tiene el talento.

Instituciones positivas

Las instituciones positivas son contextos que apoyen, fomenten y validen las emociones positivas y las fortalezas personales. La familia, la libertad de información, las educaciones forman parte de estas instituciones positivas. Aquí se encuentra el tercer tipo de felicidad denominado “vida con sentido” implicando sentirse parte de estas instituciones. Esta es la más duradera de las tres y se trata de encontrar aquello en lo que creemos.

En la infancia la escuela debería formar parte de una institución positiva donde la experiencia que tenga el infante sea feliz y logre desarrollar el tercer tipo de felicidad, no solo debe ser vista como un lugar para aprender a leer y escribir como tradicionalmente se ha venido creyendo.

Desde la perspectiva de la psicología positiva la escuela es el lugar para lograr la felicidad y adquirir la sabiduría. Es en la escuela donde los niños deberían empezar a ser felices y sabios, es decir, también enseñar a vivir, a ser felices y sabios en la vida.

Es curioso cómo a pesar del valor generalizado que se le otorga a la felicidad, cuando llegamos a la realidad educativa, nos encontramos con grandes dificultades para invertir tiempo en el diseño de un proyecto educativo que lo facilite y que ésta aparezca como una verdad establecida científicamente, que se formule mediante objetivos explícitos.

Frente a esta situación es importante fomentar la felicidad, puesto que de esta manera creamos una espiral positiva que desemboca no sólo en más felicidad, por medio del efecto de los beneficios asociados a esta emoción, sino en un mayor aprendizaje mediante climas de relación saludables y positivos.

 

 

Su beneficio

Implementar la psicología positiva no solo en la escuela sino también en casa permitirá tener niños, adolescentes y adultos que desarrollen las habilidades blandas es decir que puedan interactuar de forma apropiada, una resolución de conflicto sociales, donde no involucre violencia, valores que ante la sociedad aportan a la armonía. De este modo consideramos que la felicidad como meta debería figurar desde el comienzo de la etapa infantil puesto que la adquisición de valores, actitudes y habilidades surge fundamentalmente en los primeros años de nuestra vida.

Como padres reforzar desde pequeños las capacidades, habilidades y virtudes que tengas los niños permitirán crear mayor seguridad en ellos, de tal modo que sus talentos vayan desarrollándose afianzando áreas emocionales y permitiendo adquirir de mejor manera aprendizajes.

 

PSICOLOGÍA POSITIVA 3

 

Fuente: Ariana Moncayo Sarzosa, Especialista del Método TOMATIS en Ecuador.

 

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