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En el 2014, al presidir la misa por la Fiesta de la Sagrada Familia, Mons. José Antonio Eguren,  pidió rezar por las víctimas del aborto fallecidas ese año. Así también por la conversión de los “nuevos Herodes” que promueven y realizan esta práctica anti-vida.

En su homilía, el 28 de diciembre día en que se recuerda a los Santos Inocentes, Mons. José Antonio Eguren señaló: “en esta Santa Misa rezamos y encomendamos a todos los niños y niñas por nacer. Estos han sido asesinados bajo el crimen del aborto, tanto en el mundo entero y particularmente en el Perú”.

El Arzobispo recordó que en el 2014, “inmediatamente después de aprobada [la norma abortista el 27 de junio por el Ministerio de Salud en Perú], los lobbies abortistas han comenzado ahora a pedir la legalización del aborto por violación”. Señaló que “nos encontramos por tanto ante pequeños grupos de presión que lo que buscan sin pausa  llegar a que se apruebe el aborto a libre petición. No lo permitamos”.

‘La vida humana es sagrada e inviolable’. Todo derecho civil se basa en el reconocimiento del primer y fundamental derecho, el de la vida, que no está subordinado a alguna condición, ni cualitativa ni económica, ni mucho menos ideológica”

-Papa Francisco.

Los nuevos Herodes

Mons. Eguren pidió “que hoy nuestra oración se dirija a los niños y niñas abortados. Estos asesinados y que no han visto la luz de este mundo teniendo derecho ello”.

El presidente de la Comisión de Familia y Vida de la CEP pidió también rezar “por los ‘nuevos Herodes’, es decir por la conversión de aquellos que promueven, asisten y realizan abortos”. “Que el Señor les manifieste su amor para que guiados por la verdad y la justicia rectifiquen su error y se conviertan a Él, para amar a sus hermanos, especialmente a los niños por nacer”.

A las mujeres que se han sometido a un aborto

El Monseñor pidió además rezar “por las madres que experimenta la tentación de abortar al hijo que está en sus entrañas. Que el Señor y Santa María, las ilumine y fortalezca para que siempre elijan la vida”. Al finalizar, el Arzobispo pidió oraciones “por aquellas madres que han tenido un aborto”.

Citando a San Juan Pablo II, Mons. Eguren alentó a las mujeres que se han sometido a un aborto a que “no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación”.

“Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida”.

Vía Aciprensa

En Ecuador:

El Comité de Derechos Civiles y Políticos de la ONU observa con ‘preocupación’ que en Ecuador el Código Orgánico Integral Penal (COIP) ‘criminalice’ la interrupción voluntaria del embarazo. Esto salvo peligro de la vida o salud de la mujer o violación a una mujer con discapacidad mental, lo que habría llevado a muchas embarazadas a buscar servicios de aborto inseguros para su vida y salud.

En el 2015 la ONU volvió a recomendar al Estado la despenalización del aborto en casos de violación, incesto y serias malformaciones del feto.

Textos Normativa vigente 2016

Artículo 149 La mujer que cause su aborto o permita que otro se lo cause será sancionada con una pena privativa de libertad de seis meses a dos años.

Artículo 150 Establece dos excepciones para lo anterior: si se ha practicado para evitar un peligro para la vida o salud de la embarazada; y si el embarazo fue por una violación a una mujer discapacitada mental.

 

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