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¿Qué camino seguir para encontrar a Dios? Es el título del nuevo comentario al Evangelio que comparte el P. Juan José Paniagua.

Si el hombre desea conocer el verdadero propósito de la vida, debe vivir por algo que sea superior a sí mismo, y escuchar la voz del Salvador, diciendo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…” (Juan 14,6).

Cristo es la Luz de la humanidad. Alumbrado por esa luz, el hombre puede ver claramente su camino; si la rechaza, su alma anda a tientas en la oscuridad. Ninguna persona, ni grupo ni nación puede alcanzar el verdadero éxito sin seguir a Aquel que dijo:

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8,12).

 

LA TIERRA Y EL CIELO 3

 

El camino al Padre

Lectura del santo evangelio según san Mateo (3,13-17):

En aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.
Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:
«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».
Jesús le contestó:
«Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia».
Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.
Y vino una voz de los cielos que decía:
«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

¡Palabra del Señor!

 

 

Escrito por: P. Juan José Paniagua, vía Catholic-Link.

 

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